Da Vinci estaba equivocado

Una de las cosas más divertidas que conlleva trabajar con datos es tomar algo que se estaba dando por hecho durante muchos años y echarlo abajo. Con Naiz Fit me he adentrado en un nuevo campo que no esperaba que fuera tan estimulante a la vez que interesante, el estudio del cuerpo humano. Todos recordamos todas estas “reglas del juego” que nuestros profesores o padres nos contaban… “La estatura del cuerpo humano es 8 veces la largura de la cabeza”, “tus pies tienen la misma largura que tus antebrazos”, etc… Pero son estas reglas realidad o no son más que puro cuento?  

El Hombre de Vitruvio y el Canon de 8 cabezas

Recuerdo en mis años de instituto estudiando arte (como parte del curso de Historia, no como curso de Arte en sí). Me encantaba la historia pero no entendía porque debíamos estudiar Da Vinci, ya que el no tenía un rol histórico sino más bien cultural, pero nuestro profesor nos transmitió su admiración por su trabajo, ya que lo consideraba innovador a la vez que virtuoso. Pero Da Vinci estaba equivocado. Y eso nadie me lo dijo. Una de sus obras más famosas es el Hombre de Vitruvio. En este trabajo, Da vinci expuso su creencia en que las proporciones del hombre ideal estaban determinadas por la armonía de las proporciones que gobierna el universo, partiendo del romano Marcus Vitrovius Pollio, del cual sus dibujos toman nombre. De vuelta a mi época estudiantil, una de las tareas que debíamos realizar era estudiar dicho dibujo, y recuerdo a mi profesor afirmando que “la estatura del cuerpo es 8 veces la largura de la cabeza”. En ese momento toda la clase comenzó a sacar sus reglas de las mochilas y empezamos a medirnos las cabezas los unos a los otros (sin ningún rigor, por supuesto) y después de varias rondas de mediciones, se llegó a la conclusión de que esa afirmación era cierta aceptando un error mínimo. “El problema es que vosotros sois niños y el Hombre de Vitruvio es un adulto”, dijo el profesor, y con esa escusa, esta información quedó grabada en nuestras mentes. Y, en mi caso, eso siguió así hasta hace unos meses, cuando recordé aquella afirmación y empecé a indagar entre los datos de cuerpos que tenemos en Naiz Fit.
Captura de la plataforma Naiz Corpus con la información de nuestro CEO, desarrollada para rastrear y guardar los datos de cuerpos y medidas.
Antes de nada, echemos un vistazo a los datos de estaturas corporales. Donde podemos encontrar una distribución relativamente normal. Para este análisis he tomado una muestra de 4.500 hombres de 18 a 65 años de nuestra base de datos. La muestra de datos es más puntiaguda en este caso, pero esto está relacionado con que los datos son continuos (medidos en milímetros) en lugar de errores o dispersión. Lo mismo ocurre con la altura de la cabeza. En este caso, como la altura de la cabeza está tiene un orden de magnitud inferior a la estatura, la muestra es menos puntiaguda, pero muestra que es de buena calidad estadística. Entonces, ¿qué ocurre cuando cruzamos ambas variables? Bien, pues resulta que no hay correlación alguna. Se trata de una gran mancha con alguna población concentrada pero sin señales de correlación lineal entre las dos variables. Debo reconocer que tenía algo de esperanza en que existiera algún tipo de correlación entre los datos, pero puede que fuera el niño que hay en mí suplicando no desmontar una teoría de la que tenía un buen recuerdo.

 

Conclusiones.

He sido un chico malo en este artículo. He intentado que cayeras en la creencia generalizada de que el mundo real y un mundo idealizado o platónico son lo mismo, pero no lo son. Da Vinci no dice nada de cómo los cuerpos son en realidad, lo que dice es cómo el cuerpo virtuoso e ideal debería ser. Este detalle es un error que ha penetrado en la sociedad durante años. ¿Cuantas veces las cosas preconcebidas sobre cómo deberían ser las cosas se mezclan con cómo realmente son? ¿Por qué estamos más cómodos con reglas fáciles de recordar, pero erróneas a la vez, en lugar de con lo que los datos reales tratan de decirnos? Diversidad, ultrapersonalización, e incluso la producción para grupos minoritarios diferentes se mueven en este sentido, y esto es en lo que me he visto involucrado este último año y medio. Aquí en Naiz Fit tenemos una visión, darle la vuelta a cómo interactúa el mundo en relación con los cuerpos. Nosotros creemos que los humamos estamos fabricando cosas para nosotros mismos con una percepción errónea de cómo son nuestros cuerpos, herencia de años y años de aproximaciones y falsas premisas sobre distintos aspectos del cuerpo humano. Algunas vienen de la religión, otras del arte, y otras de la búsqueda de la perfección. Pero lo que los crueles datos nos dicen es que todo son aproximaciones, que pueden ser validadas en campos como el arte o la cultura, pero completamente equivocadas para el diseño de productos con los que interactuamos. De este modo, nuestra visión es ayudar a la gente a crear sus productos pensando en la diversidad de los cuerpos humanos, para que en el futuro, el mundo pueda adaptarse a nuestros cuerpos y no nuestros cuerpos al mundo. Hemos empezado con la industria de la moda, pero nuestro camino no termina aquí.
Puedes consultar el artículo original en: https://medium.com/@lmartinsantos/da-vinci-was-wrong-65ca0776d774

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