Ahora ya sabemos medirnos y tenemos más armas para destripar el famoso 90-60-90 así que ¡a por él!
¿Son realmente las medidas perfectas para una mujer? ¿Hay una medida perfecta para los hombres? ¿Existe la medida perfecta?
Como en toda historia, hay un principio.
¿De dónde viene el 90-60-90?
Pues sí, hubo una primera musa a nivel mundial que podía presumir de tener el deseado 90-60-90 y no fue ni más ni menos que Ella, la única e inigualable: Marylin Monroe.
Así a primera vista la recordamos como un cuerpo sano y con curvas y no como las modelos de las pasarelas de los 90. Algo falla.
No hace falta que vayas al oculista, resulta que Marylin medía 1,66, bastante lejos del 1,80 que suelen medir las modelos de pasarela y hay una cosilla llamada proporciones que hace que el concepto de medidas perfectas chirríe por sí solo.
¿Existe el cuerpo perfecto masculino?
Sí señores, también hay un primero. Bueno, en verdad hay varios pero lo importante es que también hay un mito para las medidas perfectas para ellos.
Aunque hay ligeras diferencias.
Se podría pensar que el primero fue el David de Michelangelo con sus abdominales y brazos marcados pero resulta que tiene un fallito anatómico en la ausencia de relieve muscular entre la columna y el omoplato derecho. Nada, que el trozo de mármol le hizo la 3 14 al escultor y no estaba como para empezar de cero.
O también puede que fuera Eugene Sandow, el padre del culturismo que tenía unas medidas de infarto y que se tomaron como ejemplo para crear la estatuilla que se entrega en el premio de culturismo Mr Olympia.
Pero sea quien fuere es gracioso ver como en la mayoría de sitios en los que se mencionan las medidas perfectas para un hombre aparecen tablas y maneras de calcular el cuerpo perfecto según tu simetría y en cambio, en las mujeres se pase del 90-60-90 a perdonarle la vida a mujeres que son espectaculares pero tienen un 85 – 63 – 92… Sin comentarios.
Lo que dice la ciencia sobre las proporciones
La perfección en las medidas de un cuerpo no están dictados por los cánones de belleza de la publicidad o de la televisión ni de ningún diseñador de moda. Lo que va a definir la perfección de unas medidas son las proporciones.
A lo largo de la historia las proporciones y los cánones de belleza han ido cambiando y evolucionando de una infinidad de maneras. Si quisiéramos una visión más objetiva la podemos encontrar en las técnicas de dibujo y en cómo se han ido escogiendo diferentes tipos de cuerpos para hacer de modelos.
¿Por qué tu talla no tiene nada que ver con tus medidas?
Las universidades de Cambridge y Texas determinaron que el 90-60-90 NO representa las medidas perfectas pero sí existen unas medidas perfectas para cada mujer que se obtienen de la proporción entre la cintura y las caderas.
El número mágico tiene casi licencia para matar: 0,7
Con una simple operación difidiendo el perímetro de la cintura con la cadera puedes saber si tienes unas medidas perfectas.
Pero sinceramente, quién quiere ser perfecto, lo mejor es estar feliz y saber escoger cuál es tu talla sin volverte loco y si te echan una mano, que ni tan mal.
Cómo encontrar ropa que te quede bien, sea cual sea tu talla
Tener la medida perfecta no quiere decir que haya una talla de ropa perfecta ni que vayas a tener la misma talla en todas las tiendas.
Las tallas numéricas tipo 34 y 36 se han heredado de la sastrería masculina en la que, como ya hemos visto anteriormente, se toman en cuenta los contornos primarios de pecho y cintura. A grosso modo deberíamos poder asegurar que cuando hablamos de una talla 50 en un blazer masculino el contorno de pecho sería de 100cm.
Pero al evolucionar la moda e intentar encajar más tipos de cuerpo dentro de un mismo tallaje es cuando se empezaron a implementar nuevos sistemas aumentando los cm x salto entre tallas.
No es nada nuevo que las tallas no son fieles a lo que deberían y como no se está obligado a respetar el significado de las medidas ya tenemos el follón servido.
Por otro lado en nuestra sociedad, donde la imagen es muy importante y todos tenemos metido a fuego lo que implica utilizar una talla inferior o superior hace que hayan aparecido diferentes formas de llamarlas para intentar evitar ese lastre de “gordo”, “normal” o “flaco”, sin darnos cuenta que en realidad es irrelevante.
Saber tus medidas es el primer paso. El segundo es encontrar ropa que encaje con ellas de verdad, y ahí es donde las guías de tallas generales se quedan cortas.
La buena noticia es que hoy existen herramientas mucho más fiables que una proporción de los años 20 para saber qué talla te queda bien, nosotros llevamos un tiempo trabajando en esto con nuestro recomendador de tallas con IA. Un recomendador de tallas que conozca físicamente las prendas que estás mirando puede ahorrarte la duda, el pedido doble y la devolución. Eso es exactamente lo que hace Naiz Fit.
Lo importante de una prenda es que te favorezca y te quede bien, qué más da como se llame. Cuando nos quitemos ese prejuicio igual la cosa mejora, quién sabe.
¿Trabajas en una marca de moda?
Ayudamos a marcas a acertar con las tallas, desde el diseño hasta el checkout, para vender más y devolver menos.
Descubre cómo →
Preguntas frecuentes sobre el 90-60-90
El 90-60-90 hace referencia a tres medidas corporales en centímetros: 90 de pecho, 60 de cintura y 90 de cadera. Durante décadas se consideró el canon de belleza femenina ideal, especialmente en el mundo de la moda y el modelaje.
No. Las universidades de Cambridge y Texas determinaron que el 90-60-90 no representa unas medidas perfectas universales. Lo que sí tiene base científica es la proporción entre cintura y cadera: dividir el perímetro de la cintura entre el de la cadera y obtener un resultado cercano a 0,7 es lo que múltiples estudios asocian con proporciones equilibradas, y eso aplica a cualquier talla.
Divide tu perímetro de cintura entre tu perímetro de cadera. Si el resultado está cerca de 0,7 tienes las proporciones que la ciencia considera equilibradas. Por ejemplo, 63 cm de cintura entre 90 cm de cadera da 0,7. Lo importante es la proporción, no el número en centímetros.
Porque el sistema de tallas no está regulado. Las tallas numéricas se heredaron de la sastrería masculina y cada marca las adapta como quiere. Una talla 38 en una tienda puede equivaler a una 40 en otra. No es que tu cuerpo cambie, es que los números no significan lo mismo en todas partes.
La forma más fiable es conocer tus medidas reales (pecho, cintura, cadera) y compararlas con la guía de tallas específica de cada marca. Aún mejor, usar un recomendador de tallas que cruce tus medidas con las características físicas reales de cada prenda — no con una talla genérica en la etiqueta.